Presentar ideas con o sin conectores

Cuando era niño tenía un gatito negro, se llamaba Batman. Por las mañanas entraba en mi cuarto, me lamía un rato,  se ovillaba junto a mí y se ponía a dormir. Mi perro es Sauron y prefiero que no entre mi habitación porque si no me deja la cama perdida de pelos.

 

Cuando era niño tenía un gatito negro, se llamaba Batman. Por las mañanas entraba en mi cuarto, me lamía un rato,  se ovillaba junto a mí y se ponía a dormir.
Ahora me pasa algo parecido con mi perro Sauron, aunque prefiero que no entre en mi habitación porque si no me deja la cama perdida de pelos.

 
 
¿Cuál de los párrafos anteriores te ha parecido más fluido?

A mi también.

El primero brilla por la ausencia de transiciones mientras en el segundo tenemos “Ahora me pasa algo parecido con…” que ayuda a conectar las dos ideas y te facilita la lectura y la comprensión.

 

¿Que son los conectores ?

Los conectores gramaticales o transiciones son el cemento que une las partes de tu presentación.

Si al hablar en público no las usas, tu audiencia notará algo raro. Se perderá más fácilmente entre punto y punto, se hará preguntas sobra la causalidad de tus ideas y, como consecuencia, tendrá dificultades para recordar tu mensaje.

Los conectores textuales harán que tu mensaje fluya, que sea fácil de seguir y de entender. Es como dejar migas de pan para que tu audiencia pueda seguir el rastro.

¿Construirías un edificio sin cemento, únicamente apilando ladrillos uno encima de otro?

No hagas lo mismo con tus presentaciones.

Cada párrafo o cada idea debería empezar con una transición que lo relacione con el anterior para así evitar que tu público se despiste.

 

Existen varios tipos de conectores de texto según la manera en la que quieras unir tus ideas. Aquí te presento las más importantes:
 

Lista de conectores

 

Para unir puntos similares de tu discurso

 

  • Pasa algo parecido con…
  • De la misma manera…
  • Observamos lo mismo cuando…

Estas son las palabras de enlace que he usado como ejemplo para abrir el post y es la razón por la que has respondido “el segundo” a la primera pregunta que has leído.

Sirven para encadenar argumentos parecidos que ayuden a clarificar la idea que estás presentando.

 

Para unir puntos contrapuestos

 

  • Aunque no podemos ignorar que…
  • Por otro lado vemos…
  • Pero no siempre es así…

 

Este tipo de conectores te ayudarán a presentar excepciones sobre los puntos que estás defendiendo o a introducir otras argumentaciones válidas pero de sentido contrario.

 

Para desarrollar más el tema de tus presentaciones

 

  • Además…
  • En otras palabras…
  • Y no sólo eso, sino que…

 

Estos son unos de los conectores de párrafos más usados. Cuando quieras remarcar un mensaje, repetir lo que dices usando frases distintas o incluso profundizar en algo, añade una de estas transiciones.

 

Para poner un ejemplo

 

  • Por ejemplo…
  • Para ilustrar eso…
  • Creéis que eso no puede suceder? Imaginaros…

 

Usa estas palabras conectoras para generar imágenes en la mente de la audiencia justo después de haberles explicado alguna idea. Los ejemplos suelen ser una gran ayuda cuando pretendes que tu público entienda uno de los puntos que desarrollas.

 

Para enumerar ideas o puntos

 

  • Primero, segundo, tercero…
  • Por una lado, por otro lado…
  • En primer lugar, en segundo lugar…

 

Si usas este tipo de conectores lingüísticos es aconsejable seguir la misma tipología durante toda la enumeración. Si, durante tu presentación, vas a exponer tres puntos y empiezas con un “primero”, luego usa un “segundo” y un “tercero” en vez de utilizar un “por otro lado” para ilustrar el segundo punto.

 

 

Estas transiciones te servirán para desarrollar bien tus párrafos cuando prepares tu discurso y no sepas cómo unir las ideas. Pero no te quedes aquí, hay muchas más! Puedes crear tus propias transiciones y decidir cuáles son las que funcionan mejor para ti. Al fin y al cabo este es un ejercicio de libertad y solo tú sabes qué vas a contar cuando salgas a hablar en público  y en frente de quién lo harás.

 

Un ejemplo de conectores en la vida real

Hace poco estuve evaluando el discurso de una compañera en una sesión de Toastmasters.  Abrió con una descripción de su abuelo y de inmediato pasó a una serie de estudios que habían realizado unos investigadores. Esos estudios eran el hilo central de su discurso y concluían en 7 consejos para vivir mejor según los ancianos.

Para pasar de una parte a la otra, no hubo transición. Fue algo así:

“Nunca conocí bien a mi abuelo pero me hubiese gustado pasar más tiempo con él. La edad me ha dado una perspectiva que me hace valorar las costumbres, las experiencias y los puntos de vista de otra generación. Lo que sí recuerdo de mi abuelo es que fue una persona alegre que sabía cómo vivir la vida.

Los psicólogos X e Y han realizado unos estudios en los que analizaron las respuestas de 6.000 ancianos para determinar…. “

 

Al escucharlo noté una desconexión, un salto al vacío. Fue como si quisiese ir a un sitio pero no conociera el camino.

En mi evaluación le propuse hacer lo siguiente:

 

“Nunca conocí bien a mi abuelo……” “..…..fue una persona alegre que sabía cómo vivir la vida. Nadie estudió lo que mi abuelo pensaba, pero los investigadores X  e Y sí que estudiaron qué pensaban 6.000 ancianos y al analizar sus respuestas vieron que…”

 

Como ves, las transiciones que he enumerado antes son sólo una guía. El mundo de las transiciones para hablar en público es infinito y siempre puedes crear una específica para cada situación como en este último caso.

Añade cemento a tus construcciones para que sean tan sólidas como un edificio. ¡Tu audiencia lo agradecerá!