Un caso de éxito

Sergio vive en Valencia y se dedica al mundo de la Salud. Hacía tiempo que tenía una idea en mente y quería llevarla a cabo.

 

Pero en ese estado surgen cientos de dudas. ¿Funcionará? ¿Sabré venderlo? ¿Soy lo suficientemente bueno? Ya sabes, las dudas del emprendedor.

 

Tenía que preparar una presentación para conseguir financiación  y poder llevar a cabo el proyecto.

Sin esa financiación no habría equipo para el desarrollo del producto, ni para los tests, ni publicidad para poder venderlo.  Era el primer paso de su negocio. El más importante.

 

Todo dependía de una buena presentación.

 

Un día recibí un correo suyo:

 

-Necesito hacer una presentación perfecta para conseguir financiación.  ¿Me puedes ayudar?

-Claro, empezamos en dos días.

 

Me mandó el texto y las diapositivas que tenía preparadas y nos pusimos a trabajar.

 

Hicimos todo lo que te describí en el mail de antes de ayer. Detallamos el retrato robot de su audiencia, definimos su objetivo –por suerte, Sergio lo tenía clarísimo y esta parte fue fácil de alinear- diseñamos un mensaje pegadizo y empezamos con la co-creación.

 

Con Sergio hubo feeling desde el principio. Sé lo que es la presión de hacer una presentación en la que te juegas mucho e intenté, además de crear una presentación 10, ir quitándole esa presión poco a poco.

También trabajamos las ayudas visuales que era, quizás, el punto que tenía más verde.  Creamos diapositivas simples, elegantes y que condensasen el mensaje que quería transmitir.

 

Al cabo de pocas semanas, cuando me escribía parecía más un amigo que un cliente.

No me extraña, revisando el historial veo que nos escribimos ¡81 correos!

 

Este fue uno de los últimos:

caso-de-exito

 

Es un gusto cuando las cosas acaban así de bien.

 

Cuando le pedí si me podía dar un testimonio me dijo esto:

 

Antes de contactar con Nacho tenía mis dudas. En mi presentación había mucho en juego: teníamos que conseguir financiación para un proyecto tecnológico y sin dinero no había proyecto. Mis dudas enseguida se disiparon cuando vi su cercanía, compromiso y dominio total de la materia. Cuando llegó el gran día estaba tan convencido de mi presentación y de mi mismo que todo salió genial.

¡Siempre te estaré agradecido Nacho!

 

sergio-testimonio

 

Él no tenía ningún conocimiento previo sobre presentaciones. No era ningún súper-orador. Solo cogimos su idea, la transformamos y la adaptamos  a lo que él necesitaba.

Cuando Sergio volvió de su primera ronda de financiación en Italia, montó su empresa, contrató al personal necesario y, lo último que sé de él es que seguía haciendo rondas de financiación para conseguir más capital.

 

Si él lo logró, estoy seguro de que tú también podrás hacerlo.