¿Se puede escribir escuchando música?

Sí, claro que se puede. Es físicamente posible y sólo necesitas un ordenador con altavoces para hacerlo. Si eres un romántico, puedes ir a por el boli y el folio.

¿Es bueno escribir escuchando música?

Depende. ¿Es bueno escribir con la mano derecha? Si eres diestro sí. Pero, ¿y si eres zurdo?
A lo que voy es que no hay una respuesta definitiva. Si te ayuda hazlo. Si te desconcentra no lo hagas. Si no lo has hecho nunca pruébalo.

 

Puedes escribir una carta con música, puedes escribir una presentación con música o puedes escribir un discurso con música. De esto último es de lo que voy a hablarte hoy.

 

Por qué escribir con música

 

La música es fascinante. Es una de esas cosas que te pueden cambiar el estado de ánimo, dar un chute de energía extra o incluso hacerte llorar.
Más que fascinante es mágica. ¿Además de la vara de Harry Potter, qué otra cosa puede conseguir esos efectos?

Seguro que has escuchado música alguna vez. Puede que te hayas emocionado, puede que te hayas puesto triste o puede que te haya subido el ánimo. Pero ¿ha sido a propósito? ¿O has sido reactivo?

La mayoría de las veces escuchamos algo que nos cambia el estado de ánimo, es decir, me siento así porque pasa aquello. Por ejemplo, cuando un coche pasa con la canción del verano a todo trapo yo me siento triste por la raza humana. No lo hago a propósito. El entorno me presenta un estímulo y yo reacciono.

 

Pero también puedes hacerlo al revés. Puedes elegir escuchar música para sentirte de una manera determinada. Puedes escoger tú el estímulo. Me siento así porque he escogido que pase aquello.

Los deportistas lo hacen a menudo: algunos escuchan su canción preferida antes de salir a competir, otros se la ponen mientras entrenan y otros hasta la tararean ellos mismos. La finalidad es análoga: adquirir motivación, concentración o inspiración. Cualquier “ción” ayuda a competir mejor.

 

Cuando escribo discursos hago lo mismo. Yo creo que hay música para escribir. Hay música que te ayuda a ponerte en el estado de ánimo que quieres para poder acceder más fácilmente a recuerdos o inspiración. No lo digo yo, lo dice la psicología.
Si estás triste, es más fácil que recuerdes acontecimientos tristes. Y viceversa.

 

Escribir escuchando música puede ser bueno. Para mí lo es siempre. Cuando tengo claro qué es lo que quiero escribir busco algo que me ayude a conseguirlo.

 

Música para escribir

 

Hay música de fondo de todo tipo. ¿Dónde voy yo cuando busco? A You Tube.
En general, escribo con música cuando preparo dos tipos de discursos: el motivacional o el dramático.
Hace poco comenté que You Tube se está convirtiendo en una televisión a la carta y también es una buena fuente de playlists para escuchar música.

 

Para los discursos motivacionales mi grupo preferido es Audiomachine. Me encanta escribir mientras los escucho. Aquí tienes una lista para empezar.
Otros que me funcionan muy bien son los recopilatorios conocidos como “epic music” como este o este donde tienes más de una hora de canciones épicas que harán que te apetezca derramar tu sangre junto a Leónidas.

 

Para los discursos dramáticos utilizo la misma estrategia. You Tube te devuelve 9 millones de resultados para “sad music” (música triste por si tu inglés es como el de Ana Botella) ¿Te parecen suficientes? Hay muchísimos que sirven como música de fondo para escribir. Puede parecer un poco masoca pero funciona. Pruébalo.

Cuando escribí esto estaba triste. Muy triste. Quería escribirle algo pero tenía muy poco tiempo y no me salía nada. Me puse esta música y me fue más fácil acceder a material útil que tenía mi cerebro.

Una desripción que también funciona bien es “emotional music”. Hay menos resultados pero siguen siendo suficientes. Aquí una muestra.

 

Éstas son un par de ideas para ayudarte a destapar el tarro de las esencias mientras escribes pero las opciones son infinitas. No te quedes sólo con esas y prueba cuáles funcionan mejor para ti. Yo no he probado nunca con Metálica pero puede que a ti te funcione.

 

Recuerda que no sólo se puede ser reactivo sino que la música te puede ayudar a elegir en qué estado anímico colocarte. Sé proactivo y la escritura fluirá.

 

¿Lo has probado alguna vez? ¿Quieres compartir tus consejos? ¡Adelante!