Han pasado ya 160 días desde el 13 de Mayo y de todos esos días, no ha habido ninguno que no me haya acordado de ti. Cuando pelo patatas recuerdo como acababas antes tú con el cuchillo que yo con el pelador, cuando me tomo una cerveza con Diego, Carles o cualquier otro siempre acabamos recordando alguna anécdota en la que estabas. Joder, hasta con Alfons, al que cuesta arrancarle las palabras, he hablado alguna vez de ti.

 

La verdad es que ahora duele menos. La última vez que escribí sobre algo parecido las lágrimas me impedían ver la pantalla. Ahora, mientras escribo esto, noto tristeza y nostalgia de esos buenos momentos que pasamos juntos pero ya no está ese dolor que comprimía el estómago y hacía dar vueltas a la mente con ese “no puede ser, no puede ser”.

Supongo que es normal. Cuando te fuiste sin avisar nos pillaste a todos por sorpresa. Necesitamos un tiempo para asimilarlo. Necesitamos nuestro luto para aceptarlo e intentar entenderlo.  Y lo hicimos juntos. Tu familia, tus amigos, tus compañeros del curro, de estudios y hasta los del camino.

Y ahora estamos juntos de nuevo, haciendo piña otra vez. Hemos venido a tu lugar preferido. Un lugar que te robaba una sonrisa con solo mencionarlo.  Parece que fue hace dos días cuando viniste de tu primer viaje al camino y me dijiste. “Tío, tienes que ir. A ti te encantará”. Pues mira, he venido y un montón de gente ha hecho lo mismo.

Aquí  venimos a darte una penúltima despedida. Venimos a dejar una parte de ti en un sitio que ya la tenía. Venimos a decirte adiós amigo.

 

Siempre he odiado las despedidas. Como sabes que es la última vez que ves a alguien te esfuerzas en encontrar las palabras perfectas. El abrazo perfecto. El beso perfecto.  Y no lo alcanzas porque siempre hay algo mejor que decir. Algo que te guardaste. Algo que no se te ocurrió hasta que ya era demasiado tarde.

Pero esto es distinto. Esta no es nuestra última vez. Es la primera de muchas.

Cada 13 de Mayo va a servir de excusa para volvernos a juntar y celebrar tu otro aniversario. Celebrar el que para muchos fue el día más duro de nuestras vidas. Celebrar un día que nos ayudó a ver que cuánto más regalas, más tienes. Que te puedes ir pero que siempre vas a estar ahí.  Y que todo lo que das siempre viene de vuelta. Y esta es nuestra manera de devolverte el cariño que nos diste en vida.

Y cada 16 de Enero, cada  13 de Mayo o cada 22 de Octubre estaremos ahí para ti. Juntos.

 

Un abrazo fuerte amigo.