Hablar en público es una carrera de fondo. Más que eso, es una carrera sin meta.

Uno nunca podrá decir: Ya sé hablar en público, se acabó mi aprendizaje. Nunca dejarás de aprender.

Si te interesa la oratoria y te preguntas cómo puedes mejorar, aquí tienes 100 consejos para hablar en público que te ayudarán a avanzar en esa carrera.

 

 

100 consejos útiles para hablar en público


 

1. No hablas en público, hablas con el público.

 
2. Dominar una habilidad como hablar en público es como subir una escalera. Se logra paso a paso, no existe un ascensor que te lleve al éxito. Ten paciencia. Es normal no ser un gran orador en dos semanas. Si quieres acelerar el aprendizaje puedes lograrlo aquí.
 

3. Averigua quién será tu audiencia. Cuando lo sepas, prepara tu material teniendo en cuenta ese perfil.
 

4. Ten claro tu objetivo. Para qué haces esta ponencia y no por qué la estás haciendo.
 

5. Elige un mensaje central a transmitir y haz que tu presentación se apoye constantemente en ese mensaje.
 

6. ¿No sabes cómo escogerlo? ¿Qué les dirías si solo tuvieses 5 segundos para hablar? Empieza desde ahí.
 

7. Tres características que debería tener tu mensaje: simple, capital y contra-intuitivo.
 

8. Recuerda esto: lo que no te acerca al mensaje te aleja de él.
 

9. ¿Quieres remarcar algo? Reduce el ritmo del habla, no lo aceleres.
 

10. No quieras explicar en media hora lo que te ha costado dos años aprender. Sintetiza. Hablar solo de tres puntos es un éxito asegurado.
 

11. Establece contacto visual. Mira a los ojos de las personas a las que te diriges. De hecho, es lo que harías si les hablases directamente a ellas. La naturalidad es siempre una buena guía.
 

12. El humor te ayudará a conectar. Úsalo. Aquí tienes tres trucos para crearlo. 
 

13. Hacer que se rían es bueno. Que se rían demasiado, no tanto.
 

14. Si no te sientes cómodo con el humor, no lo uses. Hay más maneras de llegar a la audiencia. Sigue leyendo.
 

15. Sé vulnerable. Muestra tus debilidades, limitaciones o frustraciones y conectarás. Pocos se atreven a hacerlo.
 

16. Sonríe. Tras la vulnerabilidad y el humor, la sonrisa es el mejor conector.
 

17. ¿Sientes nervios al hablar en público? Como todos. Mark Twain decía: “hay dos tipos de oradores; los que están nerviosos y los que mienten.” Acéptalo y vive con eso. Si quieres un truco poco frecuente para reducir los nervios al hablar en público aquí lo encontrarás. Y aquí tienes una creencia que te ayudará a serenarte. ¿Te ha gustado la cita de Mark Twain? Aquí tienes otras 50 parecidas.
 

18. No controlas a la audiencia. Hazlo lo mejor que puedas durante tu presentación y luego ya tendrás tiempo de analizar qué tal lo has hecho. No te vengas abajo por sus reacciones mientras estás en acción.
 

19. Usa la técnica APRIMA para responder a las preguntas del público. Te la explico.
 

20. Anuncia, al principio de tu charla, si podrán hacer preguntas en cualquier momento o si vas a habilitar un bloque para que lo hagan al final. Cada opción tiene ventajas y desventajas. Evalúa y decide.
 

21. Pregunta si alguien quiere resolver alguna duda. ¿Quién hace la primera pregunta? funciona mejor que ¿alguna pregunta?
 

22. Recapitula la pregunta que te han hecho. Te servirá para asegurarte de que lo has entendido y te dará tiempo para preparar una respuesta.
 

23. Integridad ante todo. Si no tienes la respuesta, acéptalo. Ahora mismo no tengo la respuesta a esa pregunta pero en cuanto llegue a la oficina te la buscaré y te la mando. Esa será una respuesta que en rara ocasión te dejará mal.
 

24. No dejes que la respuesta a una pregunta sea el cierre de tu presentación. Cuando hayas respondido a la última, recupera tu Mensaje y repítelo.
 

25. Ahora sí puedes dar por acabada tu intervención.
 

26. Si no estás de acuerdo con lo que alguien expone, cuestiona la idea no a la persona que la ha expuesto.
 

27. Prepara tu apertura, no improvises. Aquí tienes cinco ideas para hacerlo. 
 

28. Lo mismo te sugiero para tus últimas palabras, el cierre. Has trabajado mucho para dejar que un “bueno pues esto era todo lo que quería decir. Gracias por escuchar.” sea lo último que oigan. Aquí te doy tres ideas para crear un mayor impacto. Una de ellas es usar una llamada a la acción. Si te interesa, aquí tienes la guía para que sea perfecta. 
 

29. Apúntate a un club Toastmasters para vencer el miedo a hablar en público e ir cogiendo confianza. Es muy probable que tengas uno a menos de 20km.
 

30. Controla el tiempo. Esto lo conseguirás ensayando. Un ponente que cumple con su espacio de tiempo acordado parece más profesional, más serio y muestra respeto hacia el resto de ponentes y la organización.
 

31. Llega media hora antes. O mejor una hora. Apurar el tiempo solo te puede traer problemas. Puedes encontrar tráfico, la ausencia de un cable HDMI o que la sala no esté preparada cuando llegues. Sé previsor.
 

32. Tu valía como persona no está ligada a tu habilidad para hablar en público. Ni siquiera tu valía como profesional. No te obsesiones. Es algo importante pero no imprescindible.
 

33. Descansa bien el día antes de tu charla.
 

34. Adopta posiciones de poder cinco minutos antes de empezar tu presentación. Mejorarás tu predisposición para afrontar esa presentación y reducir los nervios. Amy Cuddy te lo explica aquí. 
 

35. Interesan más los dramas que las historias felices. ¿No estás convencido? Pon las noticias.
 

36. A ser posible no leas. Estás hablando en público no leyendo en público.
 

37. Consultar un momento tus notas no es leer. No hay nada malo en hacerlo.
 

38. No corras. El exceso de velocidad es igual de peligroso al hablar en público que en la carretera.
 

39. Añade variedad vocal. Cambios de tono, imitaciones de voz, personajes… Todo aporta dinamismo. La monotonía es tu enemigo.
 

40. Calienta la voz antes de empezar. Un simple juego de unir vocales en voz alta te bastará. Ae, ai, ao, au, ea, ei, eo, eu, ia, ie… puedes seguir tú solo.
 

41. No te preocupes por tu inglés. La gente valora más el contenido que el acento. Atrévete.
 

42. Evita la meta-charla. Tus pensamientos sobre lo que vas a decir o hacer no suelen ser interesantes.
 

43. No expliques que acabas de cometer un error o que te has olvidado algo. Si sucede y te das cuenta, sigue adelante. Si no te das cuenta, sigue adelante.
 

44. Pocos minutos antes de salir aguanta la respiración. Un poco más. Más. Más. Ahora suelta el aire lentamente. Tu espiración debe durar al menos 20 segundos. Repítelo 3 veces. Eso te ayudará a salir más relajado y reducir los nervios.
 

45. Bebe agua. Un poco, antes. Y otro poco, mientras.
 

46. Evita el uso de muletillas. Aquí hay algunos trucos para conseguirlo. 
 

47. Usa historias personales para ejemplificar puntos concretos. Afirmar algo sin más suele levantar resistencias. Contar una historia y dejar que ellos lleguen a la conclusión suele levantar empresas.
 

48. Los datos están bien. Las historias están mejor. ¿Lo había dicho?
 

49. No muestres tus éxitos, muestra los problemas que tuviste y cómo los superaste.
 

50. Aprende del viaje del héroe para contar historias: alguien no sabe, aprende a base de caídas, obtiene ayuda de un mentor, supera los problemas y cuenta qué le ha supuesto el aprendizaje. Aquí tienes el guión completo. 
 

51. Lo perfecto no existe. Confórmate con lo bueno.
 

52. Cuántos más “buenos” hayas creado más cerca estarás de lo perfecto.
 

53. Usa figuras retóricas para embellecer tu discurso. Obama lo hacía y le fue bien. A continuación mis 5 preferidas.
 

54. Anadiplosis.
 

55. Tricolon.
 

56. Retruécano.
 

57. Paradoja.
 

58. Anáfora.
 

59. Si lo puedes explicar de manera más simple hazlo. Estará mejor.
 

60. Crear coincidencias para que aparezcan problemas en la historia que cuentas es genial. Hacerlo para que todo salga bien es trampa.
 

61. Cuando des la charla, no todo saldrá como lo tenías planeado. Es normal. No te castigues.
 

62. Hay una regla que manda sobre todas las demás. Sé tú mismo.
 

63. Usa transiciones para pasar de idea a idea.
 

64. Tenerlo todo preparado está bien. Dejar espacio para improvisar también. 
 

65. Se específico y no genérico. Las abstracciones son difíciles de visualizar, entender y recordar.
 

66. Escribe tu discurso antes de darlo. No improvises todo. Pero si improvisas, no lo hagas con el inicio ni con el final.
 

67. Ensaya tu discurso y corrige lo que habías escrito. Las palabras en boca son distintas a las palabras escritas.
 

68. ¿Por qué eso que dices es importante para la audiencia? Si no es relevante, no te escucharán.
 

69. Si estás poco satisfecho con tu exposición no lo muestres con un suspiro de desaprobación al final delante de ellos. Acaba firme, seguro y confiado y, cuando llegues a casa, tendrás tiempo de analizarte, castigarte y sacar el látigo.
 

70. No existe el trabajo inútil. Todo lo que incluyas pero luego elimines te está haciendo mejor ponente. 
 

71. Prepara tu presentación como si solo tuvieses un 90% del tiempo asignado. Ganarás tranquilidad. Además, siempre debes tener en cuenta el consejo número 72.
 

72. Nunca nadie se ha quejado de que una presentación sea demasiado corta.
 

73. Acepta ambos feedbacks; el positivo y el de mejora. El positivo te da energías para seguir adelante, el de mejora te ayuda a superarte la próxima vez.
 

74. Si no les preguntas y te vienen a felicitar es que lo has hecho bien. Créetelo.
 

75. ¿Usas Power Point? No incluyas demasiadas palabras. De hecho, te recomiendo seguir estos 20 consejos.  
 

76. Integra los vídeos en tu software de presentación.
 

77. Usa un mando para pasar de una diapositiva a otra.
 

78. Cuidado con la maldición del conocimiento. No todos son expertos en tema sobre el que vas a hablar. Reduce los tecnicismos y el argot. Si hace falta aclarar algunos conceptos, hazlo.
 

79. Si se te ocurre algo nuevo mientras estás haciendo la presentación, aparta ese pensamiento. ¿Cuáles son las probabilidades de que algo que se te acaba de ocurrir sea mejor que algo que llevas semanas preparando? Cíñete al plan.
 

80. Añade variedad a tu presentación. Las ayudas visuales no son solo las diapositivas. Pizarras, rotafolios, elementos visuales, aparatos… todo puede ser útil. Esto te puede servir de inspiración. 
 

81. Usa tu propio ordenador para asegurarte de que funcionará correctamente. Distintas fuentes, distintas versiones del programa, etc pueden fastidiarlo todo. Si no está permitido, revisa que todo vaya bien antes de empezar.
 

82. Usa distintas estrategias para memorizar tu presentación. Aquí tienes cinco que funcionan de maravilla. 
 

83. Aprende de los mejores. ¿Te gusta algún orador en concreto? Observa sus presentaciones y…copia lo que te guste y te haga sentir cómodo.
 

84. Usa lenguaje de género neutro a ser posible. Ahora más que nunca. 
 

85. El día de tu charla, viste cómodo.
 

86. Además de cómodo intenta ir con un punto más de formalidad que la audiencia.
 

87. Si tienes imagen de marca creada y entra en conflicto con los dos anteriores consejos, sigue tu imagen de marca.
 

88. Si no es obligatorio, no uses atril. El atril es una barrera que limita la conexión con el público. Te ven menos, te mueves menos, te comunicas menos.
 

89. Si te obligan a usarlo, no te apoyes en él. Mantén una distancia cómoda entre tú y el atril que te permita mover brazos y manos al hablar.
 

90. Si no es obligatorio no hables sentado. Es algo parecido a hacerlo detrás de un atril. O peor.
 

91. Si DEBES hablar detrás de un atril o sentado te lo dirán. Si no te lo dicen es que no es obligatorio. Si otros oradores lo han hecho pero desde la organización no te lo han dicho, NO ES OBLIGATORIO. La gente suele hace lo que ve que hacen los demás.
 

92. Cuando hables en público, muestra las palmas de las manos en lugar de su reverso. Genera confianza.
 

93. No cruces nada. Ni brazos, ni piernas ni manos. Son movimientos defensivos que muestran tu nerviosismo.
 

94. Usa las pausas. Las que nunca pueden faltar son, al inicio, antes de cada mensaje importante y al saltar de una idea a otra. Son tan importantes que un día escribí esto. 
 

95. No escondas tus manos. Ni en los bolsillos ni detrás de la espalda. Esconder las manos significa una de estas dos cosas: falta de transparencia o timidez. Pocas veces te interesará proyectar alguna de ellas.
 

96. Anticipa respuestas a posibles preguntas del público. Te hará ganar seguridad y tendrás respuestas “improvisadas” de calidad.
 

97. Prepárate.
 

98. Prepárate más.
 

99. Hablar bien es importante. Hablar bien en público lo es todavía más. ¿Por qué no te apuntas a algún curso para lograrlo? Quizás te interese este.
 

100. No. No te los imagines desnudos.

 

 

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