A menudo, cuando mi mujer me da una serie larga de instrucciones, no puedo retenerlas todas.

“Me voy cariño, tu madre te ha llamado pero no sé qué quería así que acuérdate de llamarla, falta comprar fruta para hacer las papillas y si planeas tomarte una hamburguesa para ver el partido esta noche también tendrás que comprarla porque tenemos la nevera vacía. Hay ropa tendida, vigila que no se moje porque parece que va a llover y si puedes pasa por la tintorería a recoger el traje que me han llamado diciendo que ya está listo. ¡Ahh, y que no se te olvide recoger a la niña de la guardería!”

A mi hija la recojo pero ese día no hay papillas, ni hamburguesa ni ropa seca.

 

¿Por qué no recordamos todo lo que nos dicen?

Una de las ideas más aceptadas sobre la memoria y que más experimentación ha promovido en el mundo de la psicología es la que defiende que existen dos tipos de memoria, la memoria a corto y  largo plazo (MCP y MLP).

Dicha teoría postula que la memoria a corto plazo retiene la información durante un breve período de tiempo hasta que ésta se procesa y pasa a formar parte de la memoria a largo plazo.

Las alteraciones de la memoria hacen que no recordemos todo lo que vemos, oímos o vivimos. Si no seríamos máquinas pero se nos llenaría el disco duro y, un día, dejaríamos de funcionar.

Y estos fenómenos afectan tanto a la memoria visual como a la memoria auditiva.

Como no todos tenemos la misma capacidad de retención y son varios los factores que influyen en la percepción, los psicólogos han ideado diversas pruebas para medirla. Una de las más conocidas es la prueba de amplitud de memoria.

 

¿Quieres saber cómo andas de memoria?

Haz el siguiente test de memoria a corto plazo, encontrarás las instrucciones después de las series.

5 4 2 1
8 9 0 4

7 4 1 0 2
9 6 8 7 0

5 3 8 1 2 9
6 2 7 0 8 3

1 3 5 8 0 2 4
4 5 0 8 3 2 1

7 8 0 9 2 4 6 3
2 5 9 4 7 3 1 0

2 4 8 7 6 0 9 1 3
5 3 0 7 1 6 2 8 4

9 2 0 1 4 6 3 5 8 7
1 8 7 4 6 0 5 3 2 9

 

La prueba consiste en repetir series cada vez más largas.

Empieza por leer la serie de cuatro dígitos en voz alta. Ahora cierra los ojos y repítela mentalmente durante unos segundos. A continuación vuelve a mencionarla en voz alta, abre los ojos y comprueba si coincide.
Si has acertado los números y el orden, pasa a la serie de cinco dígitos, si no lo has conseguido, prueba con la segunda serie de cuatro.
La prueba continúa con la repetición de series hasta que fallas dos veces en una misma serie.

Por ejemplo, pruebo con la primera serie y acierto. Paso a la de cinco dígitos. Acierto. Paso a la de seis, fallo. Pruebo con la segunda serie de seis. Acierto. Paso a la de siete. Fallo. Pruebo con la segunda serie de siete. Vuelvo a fallar. Mi amplitud de memoria es de 6 dígitos.

¿Listo?

 

¿Cómo ha ido? ¿Tienes memoria de pez o de elefante?

Sea cual sea el resultado, llegará un momento en que tu memoria a corto plazo se verá desbordada y no podrá retener toda la información. Así es como funciona la memoria amigo. ¿Qué pasa entonces?

Que recoges a tu hija de la guardería pero te olvidas de sacar la ropa.

Haciendo este tipo de pruebas se ha encontrado que lo que mejor recuerdan los pacientes es la información que reciben al principio y la que reciben al final y se ha llamado a estos dos fenómenos efecto de primacía y recencia.

 

¿Qué son el efecto de primacía y recencia?

El efecto de primacía indica que la información que se presenta en las primeras posiciones se recuerda en un alto porcentaje. ¿A qué es debido? Las dos explicaciones más aceptadas son que las personas prestan más atención a los primeros estímulos y que, en su afán por memorizar información, los pacientes suelen repetir lo visto o escuchado de modo que los ítems que aparecen en primer lugar, se repiten mentalmente más veces. (Rundus, 1971)

El efecto de recencia indica que los elementos presentados al final de una lista son los que mejor se recuerdan y se explica porque todavía están presentes en el almacén de la MCP (Waugh y Norman, 1965).

Resumiendo, cuándo te presentan información sueles recordar mejor lo primero y lo último.

Este gráfico te puede ayudar a entenderlo.

 

Efecto de primacía y recencia

 

En el eje de ordenadas se ejemplifica qué cantidad de información recuerda una persona y en el de abscisas se representa el tiempo que dura la intervención de un orador.
Como se puede apreciar, la atención y capacidad de recuerdo es alta al principio, decrece en las posiciones medias y vuelve a crecer al final.

 

¿Se pueden extrapolar estos datos para presentaciones tipo conferencia?

Con cuidado.

La psicología de la memoria ha aportado abundantes evidencias pero provienen de la presentación de información serial, es decir, series de números, de palabras o de imágenes con escaso sentido entre ellas. Al hablar en público se suele seguir un relato más coherente que permite un mejor recuerdo. El poder de las historias.

Aún así, y digo esto basándome en mi propia experimentación con todos los sesgos que eso supone, sí que se suele apreciar el efecto de primacía y recencia en las presentaciones. Sobre todo éste último.

Cuando atiendes a una conferencia y no tienes la mente de Sheldon Cooper, hay unas cosas que recuerdas y otras que olvidas.
Después de todo lo que te he contado es lógico esperar que ahora diga que las partes que recordarás mejor serán el inicio y el final y que olvidarás las partes centrales.

Y así es.

Si en vez de ser un oyente eres tú el que va a hablar en público, tiene sentido articular tu presentación de manera que el inicio y el final contengan la información que más te interesa que recuerde tu audiencia.

Entonces, ¿Cómo empiezo y cómo acabo? Hay miles de maneras de hacerlo. Lo que intento contarte hoy es que aproveches esos momentos para decir algo importante, especialmente al final, cuando repetir tu mensaje suele ser una buena idea.

Espero que esta información te sea útil y si, cuando se ponga el sol y te vayas a la cama, solo eres capaz de recordar una cosa, confío en que el efecto de recencia haga su trabajo y recuerdes los vídeos que acabas de ver.

Te dejo que hoy hay partido y tengo que comprar hamburguesas.