El 93% de la comunicación es no verbal.

MENTIRA.

Tus palabras cuentan. Y mucho.

 

¿Pero cuántas veces has oído, leído o hasta enunciado tú mismo esa frase?

 

La primera vez que yo la escuché fue en una conferencia sobre comunicación en 2006. Por aquél entonces era un recién licenciando y en la universidad me habían enseñado a cuestionarlo todo así que, como buen alumno, eso fue lo que hice.

Mientras volvía en tren le daba vueltas a esa afirmación: “¿Cómo pueden las palabras valer sólo un 7%? ¿Para qué estoy estudiando alemán entonces? En teoría, con leer correctamente el lenguaje corporal debería ser capaz de entender algo más que kartoffel.

Me sonaba todo muy raro así que hice lo que hace cualquier persona cuando quiere encontrar una evidencia empírica: buscar en google.

Vi cientos de miles de resultados y gráficos dónde se mostraban los mismos números y se citaban las mismas fuentes. En todos ellos se decía que la comunicación se componía de tres aspectos y que cada uno tenía una importancia distinta. Eso sí, para todos la comunicación no verbal era la Diosa Afrodita. Los números eran los siguientes:

  • El 7% de la comunicación lo formaban las palabras.
  • El 38% era para el tono que se usa al decirlas.
  • El 55% restante era para el lenguaje no verbal.

Esos números definían lo que se conoce como la regla de Mehrabian o la regla del 7-38-55.
Pronto lo empecé a ver en todos lados: conferencias para hablar en público, presentaciones de gurús de la comunicación, profesionales de la comunicación no verbal, etc.

Yo no estaba de acuerdo pero toda esa gente y 500.000 resultados en google no podían estar equivocados. ¿O sí?

 

La leyenda de la comunicación no verbal

Albert Mehrabian realizó unos estudios entre 1967 y 1969 que le llevaron a proponer esos porcentajes sobre la comunicación, aunque con varios condicionantes.

 

En el primer experimento (Mehrabian y Wiener 1967) los participantes escuchaban nueve palabras grabadas. Las primeras tres eran agradables (cariño, querida y gracias), las segundas eran neutras (quizá, realmente y ohh) y las últimas eran desagradables (no, terrible y bruto). No escogió las más desagradables del mundo, la verdad.

Las palabras estaban grabadas con distintos tonos de voz y cuando se les preguntó a los participantes qué emociones percibían detrás de cada palabra éstos, al valorarlas, le dieron más importancia al tono en el que fue pronunciada que a la palabra en sí.

 

En el segundo experimento (Mehrabian y Ferris 1967) se les hacía escuchar a los participantes una voz femenina que decía “quizá” en tres tonos distintos: agradable, neutro y desagradable. Luego se les enseñaban tres fotos de una mujer en las que aparecía mostrando una cara agradable, otra neutra y una última desagradable.

A continuación se les pidió que identificaran qué emociones percibían ellos en las grabaciones y en las fotos por separado. El resultado fue que los participantes acertaron más con las fotos que con las grabaciones con un ratio de 3:2.

 

Al analizar los resultados, Mehrabian y sus ayudantes concluyeron que el tono de voz y la expresión facial, es decir, la comunicación no verbal, eran más importantes que la palabra en sí y de ahí nació la regla de Mehrabian del 7%-38%-55%.

 

La leyenda deviene mito

Pero cuando lo oyes o lo lees rara vez se menciona el contexto sino que se le da a la frase un aire de universalidad: “El 93% de la comunicación es no verbal” y claro, dicho así, no es cierto.

Ya en su misma web Albert dice:

 

Esta y otras ecuaciones (refiriéndose a la regla de Mehrabian del 7-38-55) respecto a la importancia de la comunicación no verbal derivan de experimentos en los que se tratan sentimientos y actitudes. A no ser que el comunicador esté hablando de sentimientos o actitudes, estas ecuaciones no son aplicables.

 

Atención amigos de los grandes titulares: NO SON APLICABLES.

 

También asegura que estas conclusiones tienen sentido en el entorno en el que se produjo el experimento, cuando la única información que tiene la persona es una voz o una foto.

De hecho, muchos de los experimentos realizados en el ámbito de la psicología deben de extrapolarse con cuidado ya que las condiciones de laboratorio rara vez son las mismas que nos encontramos en la vida real.

 

Un experimento para practicar el lenguaje no verbal

Así que no, eso de que el 93% de la comunicación es no verbal, no es cierto excepto en unos casos muy concretos.

Hasta aquí te he presentado a grandes rasgos la explicación de los experimentos de Albert Mehrabian y sus conclusiones. Espero que te haya convencido pero si no lo ha hecho y sigues pensando que el 93% de la comunicación es no verbal, te animo a realizar un sencillo experimento.

 

Sal a la calle e intenta pasar un día cualquiera sin decir palabra. Si las palabras representasen únicamente un 7% de tu comunicación no deberías tener problemas. Con tu cara y tu cuerpo será suficiente.

Pídele un cortado con la leche caliente al camarero del bar, dile a tu jefe que el informe urgente no va a estar listo hasta mañana o cuéntale a tu pareja qué película te gustaría ir a ver al cine esta noche. Total, un 7% no es tanto.

Cuando acabe el día y te preguntes cómo puede ser que la gente no te haya entendido a pesar de tu lenguaje corporal tal vez te des cuenta que, cuando te comunicas, las palabras cuentan.

Y mucho.