Lo que te ha traído hasta aquí 

Debes preparar una presentación y no sabes qué hacer. Lo único que tienes claro es que la mayoría de presentaciones que has visto no te gustan. Tú quieres hacer algo distinto. Algo que llame la atención y que a la vez transmita tu mensaje. Algo que logre convencer a los demás para que adopten tu punto de vista. El problema es que nunca te enseñaron a presentar y ahora temes acabar replicando una de las muchas presentaciones grises que hay a tu alrededor.

Las presentaciones grises son aburridas, largas y tediosas. Son las que te hacen pensar: “¡que acabe ya, por favor!” Hacerlas tiene sus ventajas: son rápidas, no te hacen destacar y te permiten ser uno más.  El problema de hablar en público es que, si eres uno más, acabas siendo uno menos. 

El problema

Ya no vives en 1960 donde apenas se daban presentaciones. Vives en un mundo donde, si no has presentado ya, te tocará hacerlo dentro de poco. 

He dado formación a directivos, funcionarios, administrativos, médicos, enfermeras, artistas, terapeutas, profesores, contables, informáticos -mis preferidos-, ingenieros, periodistas, diseñadores, enólogos, decoradores, comerciales, abogados, investigadores y escritores. Todos tenían que presentar una idea y ninguno tenía claro cómo hacerlo. 

Hace tiempo que las presentaciones dejaron de estar restringidas a los peces gordos. Según la CBS, 6 de cada 10 puestos de trabajo requieren alguna comunicación pública. Si la haces bien, perfecto, pero si la haces mal… 

 

Por desgracia, la mayoría de nosotros no adquirió conocimientos para hablar en público en la enseñanza obligatoria, ni siquiera en la universitaria. La primera presentación que recuerdo fue en 2004, en la Universidad.

Era un proyecto de marketing y fui el elegido del grupo para presentarlo. Parecía una decisión acertada, pero mis compañeros pronto se dieron cuenta de su error.

Cada vez que miraba a los cuarenta alumnos que tenía en frente, veía cómo mantenían la vista fija en sus pantallas o sostenían la cabeza con sus manos, y los pocos que me miraban lo hacían con aire distraído.

Eso minó mi confianza. Me hice pequeño. Pensé que algo estaba haciendo mal y ese pensamiento se adueñó de mi cabeza.

En el turno de preguntas, me sentía tan abatido que no supe responder a ninguna y mi compañero Felipe tuvo que salir al rescate.

Sorprendido ante mi fracaso, me senté en mi pupitre. Había jodido la presentación y había arrastrado a mis compañeros conmigo. La situación era realmente mala, pero nunca he sido de los que pierden la esperanza con facilidad. Si el resto de la clase presentaba igual de mal, el profesor podía pensar que yo no era especialmente malo y la campana de Gauss hacer el resto.

El siguiente en salir fue un compañero americano de intercambio, Garret. Un chico de Colorado reservado, descuidado y que saltaba a la vista que había venido a Barcelona dispuesto a tratar más con chicas que con libros. Yo confiaba en que se obrase el milagro y Garret dejase en buen lugar a mi presentación.

Pasados quince minutos, con el culo de Garret de vuelta en su silla, una cosa me quedaba clara: tocaba recuperar marketing en septiembre.

Su presentación había sido sensacional y su éxito hacía aún más grande mi fracaso. Una hora después, hablaba con él:

-Garret, felicidades. Me ha parecido una presentación genial. Sencilla, directa y divertida.

Grasias. La tuya también. Pero profesor preguntas difísiles

-Gracias, qué majo, si hasta mientes para no dejarme en mal lugar. Oye, ¿tú habías hecho antes presentaciones?

-Algunas veses.

-¿Cuántas?

-No lo sé. ¿20? ¿30? ¿50?  ¿Tú?

-Cero.

Mientras le contestaba surgía una idea en mi cabeza.

¿Y si la oratoria y el arte de hablar en público no son innatos? ¿Y si se aprenden? ¿Y si Garret no era bueno porque su ADN así lo decía sino porque me llevaba 40 presentaciones de ventaja?

Durante los siguientes 10 años devoré todos los libros de oratoria que localicé, asistí a cursos prácticos y revisé y desgrané cientos de discursos desde Robert Kennedy hasta Ellen DeGeneres.

Aprendí que lo importante de una presentación no es la información sino la elocuencia. Si no te entienden, no hay comunicación. Aprendí que más información no es siempre mejor. Aprendí que hay ciertos gestos que te acercan a la audiencia y hacen que confíen en ti y acepten mejor tus ideas.

Un año después, quise ponerme a prueba y me presenté al campeonato nacional de oratoria.

Había llegado el momento, estaba preparado…o eso creía hasta que subí al escenario.

Al instante volvieron los miedos, volvieron las dudas, volvió el recuerdo de esa maldita clase de marketing.

Pero también emergió todo lo que esos 10 años me habían enseñado y la confianza venció en la batalla contra el miedo.

Gané.

Al año siguiente volví a ganar.

A los 30 años me había convertido en bicampeón español de oratoria, pero eso no fue lo mejor. Lo mejor fue descubrir algo que me encantaba. Algo a lo que me gustaba dedicarle todas las horas de mis días y que convertí en mi profesión.

Hoy, 6 años después, he ayudado a hablar en público a más de 5.000 personas, he revisado cientos de presentaciones y he dado formación en 18 países distintos.

CÓMO TE PUEDO AYUDAR

Pasar por este curso te cambiará. Entrarás con unas ideas, pero saldrás con otras. Tu confianza aumentará. Tu creatividad se destapará. Tu miedo se esfumará. Te convertirás en un ponente atractivo. Tendrás un mayor éxito profesional. Aliviarás el dolor que te supone no presentar como te gustaría. Conseguirás reconocimiento. Te sentirás satisfecho con tu trabajo y con tu esfuerzo. Serán las 16 horas mejor invertidas de tu vida.  Bueno, tal vez me haya venido muy arriba. Eso sí, será un fin de semana muy bien invertido. 

ALGUNAS OPINIONES DE GENTE COMO TÚ

Nacho conoce el tema al 100% y esa credibilidad hace que lo veas todo de otra forma. Eso y el humor que usa para engancharte cada uno de los minutos de la formación. Lo que más me gustó es que es una formación muy práctica: te da la oportunidad de practicar lo que te enseña y ver qué efecto tiene en los demás. 

Rafael Pau

Llámame rara pero lo que me llevo de tu curso es tu capacidad de atrapar a los demás con tus explicaciones. Ver que hemos pasado 16 horas y ninguno de nosotros se despistaba… me ha hecho ver que es posible. Me quedo con tres o cuatro cosas -además del cierre circular- que tengo ganas de poner en práctica para ver cómo funcionan. ¡Gracias  Nacho, ha sido un placer! 

Irene Martín

Este curso te hace salir con la motivación por las nubes. Me voy con un montón de herramientas prácticas -nada de respiraciones y visualizaciones- que me servirán para mejorar una presentación que tengo dentro de unas semanas. Me hubiese gustado que el curso durase un poco más porque me he quedado con ganas de poder aplicar todo en esa presentación y tener tu feedback. 

Ignacio Del Val

TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LA ORATORIA EN 3 MÓDULOS

Una pequeña degustación de lo que iremos cubriendo durante los dos días del curso:

MÓDULO 1: CONTENIDO

Te enseñaré cómo generar mensajes impactantes, cómo ordenarlos, qué contenido te ayudará y cuál debes evitar. Aprenderás cómo funciona la persuasión y qué es lo que tienen en común las presentaciones que mueven a las audiencias.  

MÓDULO 2: EJECUCIÓN

Aprenderás las claves del lenguaje no verbal. Cómo mover las manos, cómo usar el espacio disponible y cómo mantener contacto visual con la audiencia. En este módulo también descubrirás cómo reducir el miedo a hablar en público.

MÓDULO 3: DIAPOSITIVAS

La mayoría de diapositivas que verás en las presentaciones están formadas por un título y un listado con viñetas. En este módulo aprenderás los principios básicos del diseño y podrás crear diapositivas más atractivas y de mayor impacto. 

TODO ESTO ME SERVIRÁ. ¿CUÁNTO CUESTA?

+ IMPUESTOS

No retrases tu compra. Si no haces nada, nada cambiará.

Solo hay 10 plazas para el curso. Ni una más. 

La única variable que tengo en cuenta es el orden de inscripción. Cuando la décima persona se apunte, cierro el curso. 

RESERVA TU PLAZA AHORA Y SÁCATELO DE LA CABEZA.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Este curso es para mí? 

Si has llegado hasta aquí es porque estás de acuerdo con parte de lo que has leído y quieres mejorar. Si sientes que tus presentaciones podrían ser más dinámicas, más atractivas y con un mensaje más potente, este curso es para ti. 

 

¿No podría aprenderlo por mi cuenta?

Sí. Podrías inscribirte en alguna escuela de oratoria o algún club como Toastmasters, ir cada semana e ir adquiriendo los conocimientos poco a poco. Ello supondrá mucho más tiempo (meses o años) y una inversión mucho mayor.

 

¿Cuánto dura? 

El curso son 16 horas. 8 horas el sábado y 8h el domingo con una pausa para comer y otra para desayunar. 

 

¿Dónde se realiza? 

El curso es en Paseo de Gracia, la calle más emblemática de Barcelona. En el momento en el que te inscribas recibirás las instrucciones para llegar.  

 

¿Puedo encontrar un curso más barato?

Igual sí. Búscalo y, si lo encuentras y quieres que te aconseje, lo haré.

 

¿Qué pasa si no compro el curso? 

Que cada cierto tiempo pensarás: “debería aprender a hacer presentaciones” e invertirás más tiempo en buscar cursos que en hacerlos. Pasarán los días, los meses, los años y todo seguirá igual. ¿Eso es lo que quieres?

MÁS OPINIONES DE GENTE COMO TÚ

Lo mejor es que se practica en clase. Vas aprendiendo de los errores e implementando sus posibles soluciones. Nunca había pensado que deberías preparar tantas cosas para una presentación, pero ahora sé que cuando veo una buena es que hay mucho trabajo detrás. 

Víctor Ceballos

Yo me apunté para perder el miedo a hablar en público y, aunque es es solo una pequeña parte de la formación, me llevo herramientas que puedo aplicar no solo en las presentaciones sino en muchas reuniones. Me ha parecido un curso muy estructurado y dinámico y tu cercanía hace que todos se involucren con el aprendizaje. 

Laia Burguera

Ya había hecho alguna formación para hablar en público, pero esta no tiene nada que ver. Me ha hecho ver el arte de hablar en público desde otra perspectiva. Nacho está pendiente de todos los detalles, de cada palabra que dices, de cada gesto que haces y te va proponiendo cómo mejorarlo. El plato fuerte de la formación es el feedback personalizado que le da a cada uno de los asistentes.

Chari Moreno

Haz clic en el botón “Reservar” y consigue una de las 10 plazas. 

P.D.  Las empresas pagan miles de euros -literalmente- por esta formación, pero hoy está a tu alcance por 247€ (+impuestos) –  No te puedo asegurar que mantenga el mismo precio en la próxima edición.