El discurso político es una de las formas más extendidas de discurso. Aunque es probable que nunca hagas uno, es muy posible que sí lo escuches. Aquí descubrirás cómo los hacen y verás todo lo que necesitas para entenderlo.

Y si combinas todo lo que aprendas con el discurso argumentativo, quién sabe, puede que te conviertas en el próximo alcalde de tu ciudad. 🙂 ¡Comenzamos!

Descubre cómo hacer un discurso político

La paradoja de los discursos políticos es que, a pesar de que se dan en la esfera política, política. No hablan sobre la mejor manera de asegurar las pensiones o de la política económica más conveniente, ¡qué va! 

Hay poca argumentación lógica y mucha emocional. Y si eso es así, es porque la fórmula funciona. 

Existen seis características que tu discurso debería tener para ser un buen discurso político. Ahora mismo te las cuento, pero antes si estás viendo que esto te interesa puedes suscribirte haciendo clic aquí. ¡Y ahora sí, vamos allá!

Ten claro el mensaje

Si esto es importante en un discurso cualquiera, en un discurso político la importancia se duplica porque la gente se irá a casa con tres palabras, con cinco, con diez en la cabeza, con una frase o con dos como mucho, pero no más, si crees que no es así y que tú tienes la capacidad de recordar muchas más ideas de un discurso piensa dos cosas, la primera, no todo el mundo es como tú, la segunda, esto no es un libro donde puedes volver atrás si hay algo que no has entendido para releerlo. 

Aquí la información llega, va volando y si no la atrapas se desvanece, recuerdas que dije hace un minuto después de asegurar las pensiones, pues eso…

“No olvides que para hacer un discurso político efectivo, es fundamental tener claro el mensaje, ya que las personas solo recordarán unas pocas palabras o frases, y la oportunidad de captar su atención es breve y pasajera”.

Avanza lo que dirás

Otra técnica que ayuda a fijar las ideas en la audiencia es avanzar aquello que les vas a decir, hoy solo quiero contarnos dos cosas, la primera es cómo vamos a bajar los impuestos para toda la población y la segunda cómo vamos a reducir la delincuencia en las calles, empecemos con los impuestos y aquí, pues desarrollaría la idea de los impuestos y más adelante desarrollarías la idea de la seguridad en las calles.

Hacer esto anticipa lo que vas a decir y elimina sorpresa y clímax, pero creo que en este tipo de discursos vale la pena el sacrificio, porque aquí, por encima de todo, lo que queremos es convencer a la gente y que recuerde lo que decimos, y no tanto que nuestra charla sea algo entretenido.

“Es clave avanzar lo que vas a decir, ya que prioriza la claridad y la memorización del mensaje sobre el impacto sorpresa, ayudando a convencer a la audiencia a la hora de hacer un discurso político”.

Estructura: Problema – Solución

Una manera muy sencilla de estructurar este tipo de discursos es usar la estructura de problema-solución, primero les digo o les hago ver que hay un problema y luego les ofrezco la solución.

Retomando el ejemplo anterior para hablar de los impuestos diría:

“A la familia media se le van un 50% de sus ingresos en impuestos, trabajan ocho horas al día, cinco días a la semana para que la mitad de lo que tienen se lo lleve el estado y eso no puede ser cuando nosotros hagamos elegidos vamos a reducir ese 50 a la mitad”. 

Para hablar de la inseguridad de las calles:

“En nuestro país hay cada día cuatro asesinatos en las calles, 152 robos y 421 agresiones. Y eso no puede ser. No nos deja en buen lugar. Y cuando nosotros salgamos elegidos, vamos a endurecer las penas para esos delincuentes para que así se lo piensen dos veces antes de cometer delitos”. 

Usa un lenguaje sencillo

Da igual si tu discurso es en la calle, en Madrid o en el parlamento, el lenguaje sencillo, el lenguaje llano, siempre es bienvenido en su discurso de despedida. Obama pudo decir: 

“Capturamos al líder de la organización terrorista que perpetró los ataques más crueles que se recuerdan contra nuestra nación” pero lo hizo sencillo, dijo, “Capturamos a los culpables del 11-s haz tú lo mismo. 

Logra que se identifiquen

Esta es probablemente la estrategia que más va a marcar la diferencia en tu discurso, es lo que hará que la audiencia piense que lo que estás diciendo está especialmente diseñado para ellos y que no forma parte de un discurso genérico que tú vas soltando aquí y allá, porque no es lo mismo hablar delante de una audiencia en las islas canarias o en guayaquil, y no es lo mismo hablar delante de pensionistas o de jóvenes recién licenciados. Si vas a dar un discurso a una ciudad obrera y empiezas disculpándote por haber llegado tarde porque tu jet privado tenía problemas, es muy probable que esa gente perciba que tú no eres uno de ellos, que estás en otro nivel y no vas a entender su problemática, en cambio, si les cuentas que venir hoy aquí te hace recordar cuando eras pequeño y venías a este pueblo, a esta ciudad a jugar el partido de fútbol con tu equipo es mucho más probable que eso te haga más humano y te sea más fácil conectar con ellos. 

¿Cómo logras conectar? ¿Cómo logras que se identifiquen con lo que vas a contar? Pregúntate qué hiciste tú alguna vez que ellos seguro que también han hecho, puede ser bañarse en el río tan famoso de esa ciudad, también te puedes preguntar qué haces tú que seguramente ellos también hagan, pues por ejemplo ir en coche al trabajo podrías hablar de los atascos o de lo cara que está la gasolina, de hecho esta estrategia y este preciso ejemplo es algo que hizo Frank Underwood en una de las temporadas de House of Cards. 

“Para hacer un discurso político de garantía, es fundamental lograr que la audiencia se identifique contigo, adaptando tu mensaje a sus experiencias y contexto para crear una conexión genuina y evitar parecer distante o desconectado de sus realidades”.

Lee en voz alta y haz cambios

Bien, ya tienes las ideas escogidas, la argumentación, tu esquema y puede que incluso lo tengas palabras por palabra redactado. Ahora llega el momento de verbalizarlo, de leerlo en voz alta porque las palabras en boca son distintas a las palabras en papel y lo más habitual es que tú escribas algo, pero luego cuando lo verbalices no te suene del todo bien, no todo el contenido, pero sí algunas partes. Si eso te sucede, modifica esas partes con un lenguaje que te haga sentir cómodo cuando lo verbalizas.

Un filtro que yo uso y que me ayuda a crear buenos discursos es que si no me siento 100% convencido cuando lo estoy diciendo quiere decir que tengo que cambiar algo, cuando lo verbalizó y me noto 100% cómodo, es el único momento en el que sé que eso está bien. 

Puede que esto a ti también te sirva, así que adelante si quieres usarlo.

¿Lo tienes todo? 

  • Mensaje claro. 
  • Avanza lo que dirás. 
  • Usa la estructura de problema-solución. 
  • Utiliza un lenguaje sencillo. 
  • Haz que se identifiquen y cuando hayas acabado, léelo en voz alta y modifica lo que haga falta. 

Y ahora es el momento de poner todo en práctica para hacer ese gran discurso político, si lo haces, muy probablemente, pronto, ¡saldrás elegido!

¡No olvides que estoy aquí para lo que necesites! Si está pensando hacer un discurso político o sobre cualquier otro tema, contáctame, te ayudaré a mejorar tus discursos en público o consigue ya mi libro “Cómo perder el miedo a hablar en público y demostrarles lo que vales”.

 

 

COLABORA CON
EL BLOG

Nachotellez.com puede aportar ideas, recursos y sugerencias de manera gratuita gracias a la generosidad de sus lectores. Si encuentras útil el material de esta web, por favor, considera la opción de colaborar.